Los árbitros de élite de la Concacaf y la CONMEBOL están llevando a cabo una rigurosa preparación en Brasil para la Copa Mundial de la FIFA 2026. Este seminario intensivo, supervisado por Massimo Busacca, director de la Subdivisión de Arbitraje de la FIFA, abarca tanto aspectos prácticos como teóricos. Durante una semana, 24 árbitros de 16 países han participado en entrenamientos físicos y simulaciones de juego en el campo, trabajando junto al equipo sub-20 del Olaria. La FIFA busca asegurar que los árbitros estén tan preparados como los jugadores, dada la expansión del torneo a 48 selecciones. Se espera que esta meticulosa preparación continúe con futuros seminarios en Doha y Dubái antes de anunciar a los árbitros seleccionados para el evento.
Un grupo de árbitros de élite ha estado llevando a cabo una intensa preparación en Brasil, enfocándose tanto en aspectos prácticos como teóricos. Este riguroso entrenamiento es parte de los preparativos para la Copa Mundial de la FIFA 2026, que se celebrará en Canadá, Estados Unidos y México.
Massimo Busacca, director de la Subdivisión de Arbitraje de la FIFA, ha enfatizado que se espera el mismo nivel de profesionalidad en los árbitros que en los jugadores. Después de estos seminarios, se seleccionarán a los árbitros que representarán a todas las confederaciones durante el torneo.
La FIFA busca asegurar que sus árbitros alcancen un rendimiento óptimo durante la competición. Para ello, se han realizado seminarios intensivos en Río de Janeiro, donde 24 destacados árbitros provenientes de 16 países de CONMEBOL y Concacaf perfeccionaron sus habilidades con miras al evento.
El programa formativo tuvo una duración de una semana e incluyó sesiones matutinas dedicadas a entrenamientos físicos y clases teóricas por las tardes. Los árbitros trabajaron junto al equipo sub-20 del Olaria, un club histórico de Río de Janeiro, lo que les permitió practicar en situaciones similares a las del juego real. Busacca supervisó estas prácticas, con la colaboración del reconocido Pierluigi Collina, presidente de la Comisión de Árbitros de la FIFA.
Busacca subrayó la importancia de que los árbitros se preparen con el mismo rigor que los jugadores que participarán en esta gran cita deportiva, programada del 11 de junio al 19 de julio. “El árbitro debe estar siempre en el lugar adecuado en el momento oportuno. Es crucial salir al campo todos los días para entrenar como lo hacen los mejores”, afirmó.
Las sesiones matutinas incluyeron simulaciones de situaciones reales en el campo, trabajo físico y revisiones médicas. A pesar del avance tecnológico diseñado para asistir a los árbitros, su autoridad sigue siendo fundamental dentro del terreno de juego. Esta responsabilidad aumentará aún más con la expansión del torneo, pasando de 32 a 48 selecciones participantes.
Tori Penso, árbitra estadounidense que dirigió la final de la Copa Mundial Femenina 2023, destacó el enfoque integral del seminario: “Trabajamos en varios aspectos. Se hace hincapié en la coherencia en la toma de decisiones mediante análisis técnicos y vídeos”. También mencionó cómo las sesiones matutinas abordan tanto lo físico como lo psicológico.
Penso expresó su entusiasmo por ser parte del proceso: “Estar en la Copa Mundial sería cumplir un sueño”. La meticulosa preparación continuará con futuros seminarios en Doha (Catar) para árbitros asiáticos y africanos, así como en Dubái (Emiratos Árabes Unidos) para los europeos. Al finalizar estos encuentros, se anunciará quiénes serán seleccionados para participar en la Copa Mundial de la FIFA 2026.
Los árbitros de élite se están sometiendo a una meticulosa preparación que incluye entrenamientos físicos, clases teóricas y simulaciones de situaciones de juego en el campo.
Massimo Busacca, director de la Subdivisión de Arbitraje de la FIFA, supervisa las prácticas y ha participado personalmente en su confección junto con Pierluigi Collina, presidente de la Comisión de Árbitros de la FIFA.
El seminario reunió a 24 árbitros de 16 países pertenecientes a las confederaciones CONMEBOL y Concacaf.
El objetivo principal es perfeccionar las competencias de los árbitros con miras al rendimiento óptimo durante la Copa Mundial de la FIFA 2026.
Se están trabajando aspectos técnicos, físicos y médicos, así como la coherencia en la toma de decisiones mediante análisis técnicos y revisiones médicas.
Busacca enfatiza que los árbitros deben prepararse con el mismo esmero que los jugadores, ya que hay muchas expectativas depositadas en ellos debido a la expansión del torneo a 48 selecciones.