La selección española se destaca por su icónico bombo, símbolo de la animación durante los partidos. Manolo Cáceres, conocido como "Manolo el del Bombo", fue un referente en este papel, asistiendo a diez Copas Mundiales y ocho Eurocopas desde 1982 hasta su fallecimiento en 2025. Su legado continúa con Juan Macià, quien ha tomado su lugar y mantiene viva la tradición de animar a La Roja en el Mundial de 2026. La conexión entre ambos aficionados resalta la pasión por el fútbol español y el deseo de seguir apoyando a la selección en cada torneo.
La selección española destaca por su bombo como símbolo de animación
La selección española se ha consolidado como un referente en el ámbito del fútbol, no solo por su desempeño en el campo, sino también por la figura emblemática del bombo que acompaña a sus aficionados. Este instrumento se ha convertido en el principal foco de animación durante los partidos, evocando la pasión y el fervor de los hinchas.
Manolo Cáceres, conocido popularmente como “Manolo el del Bombo”, fue una figura icónica que asistió a diez Copas Mundiales y dejó una huella imborrable en la historia del fútbol español. Su legado perdura incluso después de su fallecimiento en 2025, ya que Juan Macià, quien fue su amigo y compañero en esta tradición, ha asumido ahora su papel.
Hablar de la afición española es sinónimo de recordar a Manolo. Desde 1982, año de la Copa Mundial celebrada en España, hasta 2018, su presencia fue constante y reconocible. Con su boina vasca y la camiseta número 12, simbolizando al jugador número 12 de la selección, Manolo se convirtió en un ícono mundial. Su primera aparición internacional fue en Chipre en 1979, y desde entonces participó en diez Mundiales y ocho Eurocopas.
A pesar de ser apartado del Mundial de Catar 2022 por problemas logísticos, su espíritu continuó vivo entre los aficionados. En 2025, tras su fallecimiento a los 76 años debido a una enfermedad, se le rindió homenaje al ser nominado póstumamente al Premio a la Afición de la FIFA, resaltando así su impacto en el mundo del deporte.
Juan Macià ha seguido los pasos de Manolo con entusiasmo. Miembro de la peña furia española, recuerda cómo conoció a Manolo durante un partido en Elche: “Él no trajo el bombo y yo le dejé el mío para que tocara”. Esta conexión forjó una amistad que se extendió a lo largo de varios torneos internacionales.
“Compartimos grandes momentos durante las Eurocopas y Mundiales”, dice Juan, quien ahora tiene la responsabilidad de mantener viva esa tradición. “Manolo siempre será un ejemplo para mí”, añade con nostalgia.
A medida que se acerca la Copa Mundial de la FIFA 2026, Juan se prepara para asumir un rol protagónico. Tras haber estado presente en múltiples competiciones desde 2006, está decidido a llevar adelante el legado de Manolo: “Voy a Los Ángeles y mi intención es quedarme hasta la final”, afirma con determinación.
Consciente del significado que tiene animar a España desde las gradas, expresa su ilusión por ver al equipo triunfar: “Espero que quedemos primeros de grupo”, concluye mientras cuenta los días para regresar al ambiente vibrante del fútbol internacional.
Así, si miran hacia las gradas durante los partidos de España en esta nueva Copa Mundial, es probable que vean a Juan tocando con orgullo su bombo, recordando siempre al amigo que le enseñó lo que significa ser un verdadero aficionado.
Manolo "el del Bombo" fue un famoso aficionado español que se destacó por su papel como animador en los partidos de la selección española de fútbol. Asistió a diez Copas Mundiales y fue conocido mundialmente por su bombo, que se convirtió en un símbolo de la afición española.
Tras su fallecimiento en 2025, Manolo dejó un importante legado en el ámbito del apoyo a la selección española. Su amigo Juan Macià ha tomado su relevo, continuando con la tradición de animar a La Roja en los torneos internacionales.
La tradición del bombo comenzó con Manolo Cáceres durante la Copa Mundial de la FIFA España 1982, y desde entonces se ha mantenido como un elemento central de la animación de los aficionados españoles durante los partidos.
El bombo es considerado una seña de identidad de la afición española, simbolizando el apoyo incondicional a la selección nacional en competiciones internacionales.
Juan Macià ha seguido los pasos de Manolo "el del Bombo" y ahora es el encargado de animar a la selección española con su propio bombo, manteniendo viva la tradición iniciada por Manolo.
Manolo asistió a diez Copas Mundiales y ocho Eurocopas, siendo un personaje icónico entre los aficionados al fútbol tanto en España como internacionalmente.