La selección afgana de refugiadas, Afghan Women United, ha realizado su primera concentración del año en Doncaster, Inglaterra, con el objetivo de alcanzar nuevas metas en el fútbol femenino. Entrenada por la escocesa Pauline Hamill, el equipo busca mejorar su rendimiento tras participar en el torneo FIFA Unites en Marruecos. Este proyecto, respaldado por la FIFA, tiene como prioridad ofrecer un entorno seguro y competitivo para las jugadoras afganas desplazadas desde 2021. A través de concentraciones regionales y un enfoque integral que incluye apoyo físico, formación y bienestar, se espera que las futbolistas logren sus objetivos y representen a Afganistán en partidos internacionales programados para junio de 2026-2029. La iniciativa es parte de una estrategia más amplia de la FIFA para promover el fútbol femenino en Afganistán y apoyar a las mujeres afganas tanto dentro como fuera del país.
La selección afgana de refugiadas se concentró por primera vez este año
El equipo Afghan Women United, compuesto por jugadoras afganas refugiadas, ha dado un paso significativo en su desarrollo al realizar su primera concentración del año. Este evento marca un hito en la estrategia de la FIFA para fomentar el fútbol femenino en Afganistán.
Un equipo clave para la estrategia de la FIFA
El establecimiento de este combinado es fundamental para la actuación de la FIFA en el ámbito del fútbol femenino afgano. Entrenado por la escocesa Pauline Hamill, el equipo finalizó en tercer lugar en el torneo inaugural FIFA Unites: torneo femenino, que tuvo lugar en Marruecos entre octubre y noviembre de 2025.
Después de sus primeros partidos en el mencionado torneo, Afghan Women United busca alcanzar nuevas metas. Con la creación del equipo y la selección de las jugadoras, su objetivo actual es proporcionar acceso a un entorno de alto rendimiento que les permita destacar como profesionales en el fútbol internacional.
La experimentada Hamill, junto a su cuerpo técnico, supervisó esta primera concentración, que se llevó a cabo en Doncaster (Inglaterra) del 9 al 12 de febrero, con la colaboración del Doncaster Rovers.
"En la primera fase identificamos y brindamos apoyo a las jugadoras afganas desplazadas en 2021, con el objetivo de crear un entorno seguro donde pudieran disputar partidos internacionales y compartir sus historias", comentó Hamill sobre los inicios del proyecto.
"Ahora queremos ofrecer un apoyo personalizado a cada una de las jugadoras a nivel mundial, creando un entorno más competitivo. Las futbolistas recibirán formación a distancia y asistirán a concentraciones regionales para supervisar su rendimiento", añadió.
A través de estas concentraciones regionales, el equipo busca que las jugadoras aprovechen lo aprendido durante el torneo celebrado en Marruecos. Estas sesiones están diseñadas para mejorar su forma física, habilidades técnicas y comprensión táctica mediante análisis de datos y entrenamientos específicos.
"Estamos muy centrados en mejorar antes de nuestros próximos partidos internacionales en junio. Queremos que todas las jugadoras alcancen sus objetivos técnicos y físicos", concluyó Hamill.
Elaha Safdari, portera del equipo, destacó cómo ha evolucionado el grupo desde el torneo: "Todo el mundo está más centrado y profesional. Nos comprendemos mejor dentro y fuera del campo". Además, enfatizó la importancia del programa fuera del terreno de juego: "Utilizamos el fútbol para dar voz a las mujeres afganas que carecen de derechos básicos".
La concentración en Doncaster es solo la primera de varias programadas donde las jugadoras competirán por un lugar entre las 23 seleccionadas que participarán en dos partidos internacionales durante junio.
La estrategia de actuación de la FIFA para Afganistán, aprobada recientemente por su Consejo, tiene como objetivo mejorar las condiciones para las mujeres afganas involucradas en el deporte. Esta iniciativa contempla tres pilares fundamentales que buscan brindar apoyo integral a casi 90 jugadoras.
El primer pilar incluye asistencia física mediante material deportivo y cobertura de cuotas clubísticas; el segundo ofrece oportunidades formativas como cursos para entrenadoras; mientras que el tercero se centra en bienestar emocional y acceso a terapia.
Esta pionera iniciativa permite a Afghan Women United participar nuevamente en competiciones internacionales tras casi cuatro años sin poder hacerlo. El camino hacia esta meta comenzó con diversas concentraciones organizadas tanto en Inglaterra como en Australia, donde se evaluaron aproximadamente 70 jugadoras antes de seleccionar al equipo definitivo.
A pesar de enfrentar derrotas iniciales ante Chad y Túnez durante sus primeros encuentros, lograron una victoria contundente contra Libia por 7-0, asegurando así un lugar destacado en el torneo. Las celebraciones posteriores reflejaron no solo su triunfo deportivo sino también su resiliencia ante los desafíos vividos desde su país natal hasta ahora.
El objetivo actual es proporcionar acceso a sus integrantes a un entorno de alto rendimiento que les permita dejar huella como profesionales en el fútbol internacional.
El equipo está entrenado por la escocesa Pauline Hamill.
El combinado terminó tercero en la edición inaugural del certamen FIFA Unites: torneo femenino, celebrado en Marruecos entre octubre y noviembre de 2025.
A través de un paquete de apoyo liderado por la FIFA, que incluye apoyo físico, formación y bienestar, se busca adaptar a las necesidades individuales de casi 90 jugadoras.
El programa utiliza el fútbol como una plataforma para dar voz a las mujeres y niñas afganas que no tienen acceso a derechos humanos básicos, jugando no solo por ellas mismas, sino también por aquellas que no pueden jugar.
La primera concentración del año se celebró en Doncaster (Inglaterra) entre el 9 y el 12 de febrero.
Las jugadoras pugnarán por estar en la lista de 23 que participará en dos partidos internacionales durante la ventana de junio del calendario internacional femenino de 2026-2029.