La Copa Mundial de la FIFA 2026 contará con un responsable de Salvaguardia y Lucha contra la Discriminación en cada una de sus 16 sedes. Esta figura, conocida como SAM, tiene la misión de implementar actividades que promuevan la inclusión y protejan a los aficionados durante el evento. Desde la revisión de banderas hasta la atención inmediata ante incidentes discriminatorios, su labor abarca desde la entrada al estadio hasta el regreso seguro de los espectadores a casa. Con un enfoque en crear un ambiente acogedor y libre de odio, el SAM también trabaja en colaboración con los servicios de seguridad para detectar y actuar ante cualquier comportamiento inapropiado. La FIFA busca que esta edición sea recordada no solo por su magnitud, sino también por su compromiso con la inclusión y el respeto en el deporte.
La Copa Mundial de la FIFA 2026 contará con un responsable de Salvaguardia y Lucha contra la Discriminación en cada una de sus 16 sedes. Este puesto es esencial para garantizar un ambiente seguro y acogedor para todos los aficionados.
La función principal de estos responsables es implementar actividades que promuevan la protección, la inclusión y la lucha contra la discriminación entre los espectadores. Desde el momento en que se abren las puertas del estadio hasta que los asistentes regresan a casa, su labor es vital para asegurar que todos disfruten del evento sin incidentes.
Este evento será recordado como uno de los más grandes de la historia, y para lograrlo se están llevando a cabo diversas mejoras tanto dentro como fuera del campo. Entre estas medidas destaca la campaña No al Racismo, ampliamente conocida por su cobertura mediática, así como otras iniciativas menos visibles, como la designación específica de un responsable en cada sede.
Desde esta edición histórica, el rol del responsable de Salvaguardia y Lucha contra la Discriminación (SAM) se ha vuelto fundamental. Su responsabilidad incluye activar protocolos para proteger a los asistentes y fomentar un ambiente inclusivo durante todos los partidos.
Rodrigo Quintanilla, SAM del Estadio de Monterrey, explica: “Durante los partidos hacemos prevención para evitar incidentes racistas o cualquier forma de abuso”. Su trabajo implica estar alerta ante posibles situaciones discriminatorias y colaborar estrechamente con los servicios de seguridad.
“Desde que comienza el partido, apoyamos en la revisión de banderas o pancartas en los accesos para prevenir que ingresen contenidos ofensivos”, detalla Quintanilla. Además, se monitorea constantemente el comportamiento en las gradas para actuar rápidamente ante cualquier denuncia.
Marie-Laure Lemineur, jefa del Departamento de Salvaguardia y Protección de la Infancia, resalta que desde marzo de 2026 este rol es obligatorio en torneos FIFA de primer nivel. “Este cargo forma parte de una estrategia más amplia destinada a crear un entorno seguro durante la competición”, afirma.
Dembowski, jefe del Departamento de Derechos Humanos y Lucha contra la Discriminación, añade que el SAM contribuye a crear un ambiente inclusivo: “Cumplimos con el mensaje del presidente de la FIFA: ‘Stop hate, protect football’”. Esta filosofía guía todas las acciones emprendidas durante el torneo.
Aparte de cuidar a quienes asisten físicamente al evento, también se controla lo que se transmite por televisión. “Nos aseguramos de que no aparezcan mensajes discriminatorios en las imágenes”, señala Quintanilla. En caso necesario, se dialoga con los espectadores sobre las razones por las cuales ciertos símbolos deben ser retirados.
Los esfuerzos realizados reflejan el compromiso continuo de la FIFA por adaptarse a los tiempos actuales y liderar en materia de protección e inclusión en el deporte. La Copa Mundial 2026 no solo busca ser recordada por su magnitud sino también por su enfoque inclusivo.
Quintanilla concluye: “El fútbol va más allá de ser solo un juego; une a todo el mundo. Nuestro objetivo es garantizar que todos puedan disfrutar este evento sin temor alguno”. Este enfoque está alineado con campañas como Football Unites the World, promoviendo valores universales a través del deporte.
El responsable de Salvaguardia y Lucha contra la Discriminación tiene como misión implementar actividades de protección, lucha contra la discriminación e inclusión entre los aficionados en cada una de las 16 sedes del torneo. Su labor comienza con la apertura de puertas y termina cuando el espectador regresa a su casa de manera segura.
Se implementa un sistema que incluye la revisión de banderas o pancartas en los puntos de acceso para evitar contenido discriminatorio. Durante el partido, se vigila lo que ocurre en las gradas y se actúa ante cualquier incidente denunciado, como acoso o comentarios racistas.
Se han establecido protocolos claros y anuncios por megafonía que informan a los asistentes sobre cómo reportar incidentes. Además, hay carteles en todo el recinto que detallan los pasos a seguir en caso de abuso o acoso.
El responsable de Salvaguardia y Lucha contra la Discriminación asegura que primero se protege a la víctima, explicando quiénes son y brindando apoyo. Se realiza una investigación correspondiente junto con un equipo de seguridad.
Al detectar posibles incidentes discriminatorios y apoyar tanto a los espectadores como a los servicios de seguridad, el responsable ayuda a crear un ambiente acogedor e inclusivo, cumpliendo así con el mensaje del presidente de la FIFA: 'Stop hate, protect football'.